Aunque aún me queda un montón para dar a luz, acudí a una charla que dan en el hospital sobre el parto, la epidural y ese tipo de cosas que nos dan un poco de canguelo a las futuras mamás sabiendo que te va a salir un ser vivo por el … toto.

Obviamente no te voy a contar la charla, porque aquí hablamos de copywriting y de ventas que es lo que nos interesa.

Pero lo que te voy a contar sí que tiene que ver, deja que me explique.

Al terminar la charla, tocaba ronda de preguntas. Las mujeres presentes, levantaban la mano y preguntaban lo que realmente les interesaba, que se podía resumir en un ¿qué hay de lo mío?

Vale, lo de reconocer cuándo te pones de parto, saber a qué puerta del hospital acudir, que no me vas a enchufar anestesia a no ser que te la pida, y que el proceso duele está muy bien, pero ¿qué hay de lo mío? No lo general. Lo mío.

  • Es que llevo dos cesáreas, ¿programamos otra para el tercer bebé?
  • Es que yo no quiero nada instrumentalizado, si me dicen que necesito fórceps ¿me puedo negar?
  • Es que yo soy un ser lunar, ¿es más fácil que dé a luz en luna llena o nueva?
  • Es que mi pareja se desmaya con la sangre ¿puede acompañarme mi madre?
  • Es que yo quiero que mi parto sea como una boda gitana ¿puedo meter a toda la familia en el paritorio?

Cuando un potencial cliente está leyendo tu web, le pasa exactamente como a estas futuras mamás. A parte de la información general, necesita saber qué hay de lo suyo, qué hay específicamente para él en lo que tú le estás ofreciendo.

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Un saludo,
R.

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