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Lo que aprendí sobre la credibilidad adoptando dos tortugas

Sí. Tengo tortugas en casa.
Odio las tortugas. Son verdes, asquerosas y huelen fatal.

Y son una plaga.
Por eso las tengo en casa.

En mi casa somos ecologistas y no queremos contribuir a la degradación del medio. Un “amigo” las iba a tirar. A un lago, a la Estación de Atocha o por el váter. Se iba a deshacer de ellas.
En el mejor de los casos, si iban a un lago contribuirían con el resto de tortugas que son abandonadas todos los años a ser una especie invasora que se come y destruye todo lo que es autóctono.

Pues este amigo nos dio sus tortugas, y una serie de indicaciones para cuidarlas. Y una semana después las tortugas no habían comido aún nada, el agua se les volvía pútrida en un día o dos y no se querían mover.

Que se nos mueren las tortugas.
En mi casa ni de coña.

Corriendo a la tienda de animales. Fuimos a por un filtro, y lo que encontramos fue un rapapolvo de asesoramiento brutal.
Todo lo que nos habían contado sobre las tortugas era mentira. Comen dentro del agua, necesitan un calentador, y no sabremos si son hembra o macho hasta por lo menos pasados cinco años.

Paco puede que no sea Paco, sino Paqui. Y resulta que Rina no le permite comer porque es una gocha. Aunque igual no es Rina, sino Rino.

Ya no leemos sobre tortugas en internet. Ya no preguntamos a su anterior dueño.
Hemos perdido mucho tiempo y convivido con una situación muy desagradable por atender a los mensajes equivocados.

Lo mismo pasa en internet.

Puedes dar un mensaje equivocado. Puedes intentar ser engañoso para captar más audiencia.
Pero sólo te funcionará una vez.
Después habrás perdido toda la credibilidad y eso es lo peor que le puede pasar a tu negocio.

No sé tú, pero a mí me gusta trabajar a gusto. Dejar un buen sabor de boca y que mi cliente piense en mí antes que en cualquier otro cuando necesita un servicio parecido al mío.

Ganar su confianza y mantener una relación a largo plazo.

Eso no se hace con engaños, ni con fórmulas mágicas que funcionan en cinco minutos.

El buen copywriting no va de eso. Que no te engañen.

Por eso, si quieres textos que aumenten tus conversiones sin necesidad de engañar a nadie, puedes ponerte en contacto conmigo.

Si quieres ver con qué textos puedo ayudarte, puedes hacerlo aquí.

Un saludo,

R.

PD: Quién me iba a decir a mí que unos reptiles formarían parte de mi familia. Sé que en el pasado hubo alguna lagarta, pero me queda muy lejana.